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Motete del robo en el convento.
Recientemente ha pasado,
ya conocerán el cuento,
que un ladrón se ha colado
a robar en un convento.
Cuando lo vi por la tele,
pensé: ¡Vaya, pobrecillas,
si harán miles de pasteles,
para ganar calderilla!
Declara la superiora
millón y medio robado,
y cuando pasan tres horas,
baja un kilo el abogado.
Y es fácil que sumen mal
las monjicas de clausura,
que el dinero terrenal,
para ellas, es basura.
Por eso lo guardan en sacas,
y lo esconden de la gente.
Para evitar las urracas,
y que el demonio nos tiente.
Pensaba que las hermanas
vivían de la caridad,
¡pues sí que donan con ganas
las gentes de esta ciudad!
No hay que ser malpensado,
ni maliciar lo peor.
¿Quién no tiene bien guardado
un kilo en el tocador?
Nos explican sin demora
lo que yo aún no sé explicarte.
Se ve que una sor es pintora
y está valorado su arte.
Así pues, por mí conforme.
Para que todo se entienda,
ya sólo falta un informe
de un inspector de hacienda.
Que hay mucho agnóstico ateo
que le gusta murmurar,
y ya se habla de blanqueo,
entre el gentío seglar.
Pero ya he tomado nota
para el bus o el tranvía.
No voy a hacer el idiota
con las de Santa Lucía.
Yo a las de esa cofradía
ya no les cedo el asiento,
se acabó mi cortesía
si no me sueltan quinientos.
2 comentarios hasta ahora
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Buu! Tongooo!
Comentario por Anonimo 'Miércoles, 23 marzo 2011' @ 1:59 pmey, este es el segundo. El primero no se ha subido aún porque estaba impreso, no en archivo de internet, y en cuanto podamos lo colgaremos.
Comentario por J.B. 'Miércoles, 23 marzo 2011' @ 6:14 pm